ENTÉRATE / Qué es la colpofobia y cómo se puede superar

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Fobia
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Caracas.- Es la colpofobia, o miedo a los genitales femeninos, una fobia que los expertos advierten no debe tomarse a la ligera. Quienes la sufren, en ocasiones apenas son capaces de mirar una vagina y no entienden realmente por qué.

Como sucede con otros miedos, la colpofobia (del griego kólpos, que significa «vagina») se manifiesta mediante sudores excesivos, taquicardias, ansiedad y, en este caso concreto, con una bajada del apetito sexual y un inexplicable rechazo a los órganos femeninos.

«Origina trastornos en la relación porque reduce el deseo erótico de quienes la sufren», le explica a BBC Mundo la sexóloga Elena Sepúlveda, vicepresidenta de la Sociedad Chilena de Sexología y Educación Sexual.

Los especialistas aseguran que no es una fobia frecuente, aunque no existen datos públicos de diagnóstico.

Y no tiene por qué ser exclusiva de hombres a mujeres, sino que también puede darse entre mujeres homosexuales. Aunque los psicólogos consultados por BBC Mundo afirman haber visto el caso únicamente en parejas heterosexuales.

Una experiencia traumática en el pasado puede ser el germen de la colpofobia.

Pero otros pacientes no recuerdan ni identifican una causa específica, y es ahí donde radican los mayores problemas.

Se sienten confusos y a los expertos les puede costar descubrir si se debe a una vivencia que no recuerdan o a un componente genético innato en el paciente, algo que es mucho más difícil de tratar.

Terapia

Terapia
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Lo cierto es que no existen fórmulas mágicas para el tratamiento de la colpofobia. Los expertos consultados por BBC Mundo apuestan por una terapia «de aliento y alcance, centrada en buscar la raíz del problema».

«La mayoría de fobias de origen sexual son criptogenéticas; es decir, su naturaleza se escapa del conocimiento científico», le explica a BBC Mundo Francisco Morales Calatayud, profesor de psicología en la Universidad de la República de Uruguay.

Morales se opone a terapias «más salvajes» como, por ejemplo, exponer a quienes la padecen a imágenes de genitales femeninos para hacerles «enfrentarse al miedo».

En este sentido, el psicólogo considera que la terapia más adecuada no es tratar los síntomas de forma directa, sino profundizar en el origen y ayudar al paciente a descubrir qué experiencia originó esta condición.

«La exposición a los órganos genitales debe ser progresiva y no brusca», coincide Sepúlveda, quien también alerta sobre el hecho de que a veces las personas tienen su propia manera de vivir la sexualidad, más fría y distante, sin que ello implique ningún tipo de trastorno.

José Carlos Cueto | BBC News Mundo

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