MO YAN / El único premio nobel de literatura chino

39

(Unos de sus pensamientos define el éxodo venezolano:“Para un árbol cambiar de sitio es la muerte; para un hombre cambiar de sitio es la vida”.)

Mo Yan significa en chino “no hables” y se le concedió el Premio Nobel de Literatura en 2012. La Academia Sueca argumentó que su escritura se mueve entre la fantasía y la realidad, entre Faulkner y García Márquez, pero teniendo como fundamento la tradición literaria china y la cultura narrativa popular. Su verdadero nombre es GuanMoye , pero se lo cambió por el pseudónimo Mo Yan  porque en las revoluciones socialistas mejor es no hablar para no meterse en problemas, según consejo de su padre.

2  El libro “Cambios” es autobiográfico. Es la vida de un hombre que soñó con ser camionero, militar, obrero, pero que se convirtió en escritor con sólo contar las peripecias que le impuso el destino.

Mo Yan cuenta sobre sus amigos y el rumbo que tomaron sus vidas. Uno de ellos se casa con una mujer con el rostro salpicado de viruelas, y razona: eso no se hereda, antes era una mujer de rostro hermoso, tendré hijos bellos. Y en efecto, sus hijas son bellísimas.

El propio Mo Yan, en el cenit de la fama, se encuentra con una compañera de escuela, muy encopetada  en ese entonces. Ahora, viuda, necesita la ayuda de Mo Yan para ingresar a su hija a la academia y le ofrece un sobre con dinero para sobornarlo. Mo Yan vaciló unos instantes. Luego dijo: acepto, para no herir su orgullo.

Un día Mo Yan acompañó a su madre a recoger espigas de trigo. Eran tiempos de hambruna comunista. Un guardia la golpeó hasta sangrar y le quitó las espigas de trigo.

“Muchos años después, cuando el joven guardia del campo se había convertido en un anciano y las canas habían sustituido completamente su cabello negro, me encontré con él en el mercado. Quise lanzarme hacia él para pegarle como venganza, pero mi madre me lo impidió y cogiendo mi mano me dijo con calma: “Hijo, aquel señor que me pegó y este señor mayor no son el mismo”.

Algunas frases:

-Para un árbol cambiar de sitio es la muerte; para un hombre cambiar de sitio es la vida.

-Ni en sueños habríamos creído que el presidente  Mao moriría algún día, pero murió. Pensamos que era el fin de China. Pero Mao llevaba dos años muertos, y el país no sólo no había llegado a su fin, sino que iba mejorando paulatinamente…Fue un desengaño descubrir que en el mundo no había dioses.

-La gente muere de enfermedad, no de trabajar.

-Para un escritor, cualquiera que sea su nivel de estudios, lo que importa es su obra.

-Es verdad, el dinero no lo puede todo, pero el que no tiene dinero no puede nada.

-Si un hombre no puede casarse con la mujer que ama, tiene que buscarse una que le aporte el mayor número de ventajas.

-De los cincuenta en adelante, uno no tiene memoria para las cosas recientes, pero las cosas del pasado las recuerda cada vez mejor.

Edgardo Malaspina

Facebook
Loading...

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.