Junior Parada / Rechazamos el criminal bloqueo

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Luego del anunció este martes 06 de agosto 2019, de la orden ejecutiva firmada por el terrorista más grande de la historia de la humanidad el “gobierno de los estados unidos de norteamerica”, que tiene como objetivo imponer un bloqueo económico y financiero contra nuestra patria, sobran los motivos para rechazar enérgicamente en nombre de la libertad que hace más de 200 años nos separó del yugo maldito de cualquier imperio.

No somos libres porque compramos el título de nuestra independencia. Somos libres porque conquistamos de per sécula seculórum el tesoro de la libertad en los campos de batalla, y jamás permitiremos dominación alguna venga del imperio que venga.

Es oportuno el reeditar el Decreto del Libertador contra todos los fascistas y traidores que colaboren con los enemigos de la Patria, contad pues, con la máxima pena que castigue infaliblemente la traición a la dignidad, la vida, el honor y la paz de la República y el Pueblo.

Debemos declarar ejecutivamente al Gobierno de los Estados Unidos, como un enemigo terrorista de los intereses y seguridad de la República Bolivariana de Venezuela, en consecuencia deben anunciarse las medidas de defensa, las alianzas internacionales que aseguren eventuales contraataques de toda índole o naturaleza, pues, los altos voceros del terrorismo yanky han anunciado el momento de la acción y tales declaraciones no deben ser tomadas como simples cintillos mediáticos, sino como una anticipada declaración de ataque contra la seguridad de nuestra República.

El anunció del bloqueo criminal yanky deja en evidencia la caducidad existencial de la Organización de las Naciones Unidas, cuyo fin principal es la preservación de la paz, la concordia, la democracia y el respeto a los derechos humanos en el planeta. Si tales postulados no pueden ser respetados por los países que la integran, que razón predomina para su existencia.

El mundo necesita no solo un espacio de beligerancia gubernamental sin capacidad operativa, sino una institucionalidad que haga valer el derecho internacional en todas sus formas concebido.

Esperemos que los organismos que integran a la ONU, entre ellos la Secretaría General, el Consejo de Seguridad y el Consejo Permanente de los Derechos Humanos, le pongan un freno a la locura desesperada del manicomio que regenta al pueblo norteamericano, que solo pretende un rating electoral para su reelección, activando el terrorismo internacional para doblegar a sus designios al gobierno de Venezuela.

Sin entrar a defender al gobierno nuestro, cargado de errores e ineptitud gubernamental, que según la justificación de la orden yanky, es un regímenes dictatorial, señalado de tal manera porque no le permite el saqueo a los ladrones corporativos norteamericano, pues, es la única razón que le estorba al terrorista sistema del norte.

Basta revisar la armonía que une al fascismo latino y al terrorismo en comento, presentes en el conciliábulo del mal llamado grupo de lima y la violación de los derechos humanos de los pueblos que padecen el yugo impío de esos gobierno, son considerados por el terrorismo de la casa blanca, como democracia, trágico concepto que tienen de la democracia quienes prohíben la participación del popular y convocan la xenofobia contra los pueblos vecinos y patrocinan masacres contra los inmigrantes.

Trump y su equipo de asesores y funcionarios son la expresión consumada del terrorismo practicado desde el ejercicio del poder gubernamental de los Estados Unidos.

No debe quedar duda alguna de que nos enfrentamos al terrorismo y tal denominación debe ser colectivizada para medir la magnitud del peligro que nos asedia, pero aun, con su poderío, nuestra libertad no podrán quebrantarla, menos someter al pueblo que tiene su origen en el titulo de la independencia de toda fuerza, nación o imperio extranjero.

Junior Paradas            

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