José Vicente Flores Muñoz / Ruidos, datos y algo más

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A confesión de parte. . . . . . .

Lapidaria la confesión de unos de los más encumbrados socios de este gobierno, Freddy Bernal; que no sé por qué castigo fue asignado como “protector” del Táchira, cito la confesión: “No es responsable la cuarta república, no. No es responsable Carlos Andrés Pérez, no. Somos responsables nosotros, porque tenemos 19 años en revolución, y somos responsables de lo bueno y de lo malo de este país”. Fin de la cita.

A confesión de parte relevo de pruebas; esta frase en el argot jurídico significa que el acusado se confiesa culpable; solo cabe la sentencia que a bien tenga que imponerle el juez de la causa. En este caso es el pueblo el juez de la causa, y la causa es la mortandad habida por el hambre y la escasez de medicina, la causa es la mala vida a que ha sido sometido la población al desmejorar o eliminar servicios públicos como el agua, la luz, transporte público, seguridad, abastecimiento, y tantas otras cosas que la gente necesita para vivir más o menos bien.

Este señor Bernal al sincerarse en su confesión tendrá que resistir los embates  que vendrán de parte de su cofradía, será llamado a retractarse, pero lo dicho queda.

Elecciones a concejales, ¿Qué tal?

El CNE ha anunciado las elecciones municipales (elección de concejales), para el 09 de diciembre del presente año. El mismo CNE, el mismo plan república, la misma empresa que nadie conoce del manejo informático; en fin todo igual, la misma estructura de las gobernaciones, de las alcaldías, y de las presidenciales; todas estas puestas en duda por gran parte de la oposición y gran parte de la comunidad internacional.

No se ha cambiado nada. En el caso de la elección de presidente de la república el fraude fue hasta incluso denunciado antes que se realizaran dichas elecciones.

El caso es que se han enunciado estas elecciones, donde además se oficializa que los partidos que no participaron en las presidenciales (que son  todos de la oposición) no podrán participar en estas municipales.

Ahora bien será que lo que estamos viviendo lo solucionan unas elecciones municipales donde de paso ya el alcalde está electo. Alguien dijo y que perdone el que lo dijo que no lo recuerde que se tendría que ser bien imbécil para ir a unas elecciones a concejales con la misma estructura electoral, después de no haber ido a unas presidenciales.

Desde luego no faltaran los sparrings de siempre que bajo el pretexto de que la vía es electoral se sumen de nuevo a este acomodo final del gobierno, que bajo un cronograma ajustado a su medida ha logrado irse repartiendo todo el poder político. Nadie pone en duda que la vía de acceder el poder es electoral, lo que se exige es que el árbitro electoral y su estructura sean la que aspira todo evento cuya selección sea por el voto.

Por otro lado creo firmemente que estas elecciones tal como está el país será un evento bufo, no generara ninguna expectativa, la gente sabe y conoce de lo que es capaz y no un concejal o unos concejales actualmente.

 De llevarse a cabo las mismas, la abstención será descomunal, en diciembre de darse las proyecciones de individuos y organizaciones peritas en finanzas públicas estaremos cerrando con una hiperinflación que terminara borrando las expectativas de ingresos de las familias venezolanas. A este mal no se le ve cura, ya este gobierno no pudo con él, ¿qué puede motivar a la gente a ir a votar por unos concejales?

El paro o huelga nacional.

La oposición entro en consulta con la sociedad venezolana para llevar a cabo un paro o una huelga nacional que haga reflexionar al gobierno sobre la situación económica y social que vive el país. ¡No se aguanta más!, es el clamor nacional. Los ingresos de las familias venezolanas no se corresponden siquiera con los gastos que hay que sufragar para cubrir la primera necesidad del ser humano: comer.

Sea paro o sea huelga, lo que sea pero que se haga ya; este gobierno nos está llevando a la miseria, y no se escuchan respuestas ante tamaña crisis provocada por ellos mismos, el discurso de la guerra económica, presiones del imperio, eso ya no cala. La catástrofe administrativa ha hecho aguas nuestras esperanzas por una vida decente.

Sea paro o sea huelga, pero tiene que ser contundente, un llamado a la cordura gubernamental, ¿Cuándo paran los precios?, ¿Cuándo viene la medicina? Y tantos cuándos más que requieren de un evento que le haga saber al gobierno que hay un país golpeado y embravecido por tanta desidia y desmanes.

Remembranzas de la satanizada cuarta.

En mi época de muchacho, hablo de cuando estudiaba en el grupo escolar Rafael Gonzales Udis, en Valle de la Pascua, recuerdo que allá en mi casa no se hacía lo que llamamos ahora “el mercado”; todo se compraba de acuerdo a como se fuera necesitando.

Se acabó el café, fulano anda a comprar medio de café; se acabó el azúcar, perencejo anda a comprar medio de azúcar, no hay mantequilla, sutanejo anda a comprar una barretica de mantequilla (costaba un medio), y así por el estilo  huevos,  sal, arroz, pasta, leche en polvo, aceite, jabón en polvo, jabón en barra, en fin todo lo que ahora nos cuesta un mundo conseguir.

Y todo eso de paso se conseguía en la bodeguita de la esquina y mira como había bodeguitas en Valle de la Pascua. Les hablo aproximadamente de hace cincuenta años, íbamos por los primeros veinte años de la cuarta república.

Después ya bachiller me fui a estudiar mi carrera de Economista en la Universidad de Carabobo, en una excelente residencia que pagaba con mi beca, iba en el costo de la residencia mis dos papas. Una vez graduado sin todavía empezar a trabajar, un vendedor de carro muy conocido allá en Valle de la Pascua me entregó uno de agencia, sin inicial a ser pagadero en tres años, me imagino que había confianza en que pronto trabajaría como fue el caso y que mi sueldo alcanzaría para pagar la cuota mensual como también fue el caso. Todo esto fue en la cuarta república.

José Vicente Flores Muñoz

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