Armando Reverón: A 130 años del nacimiento del genio de la pintura

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Armando Reverón fue un pintor y artista plástico venezolano, nacido en Caracas, Venezuela, el 10 de mayo de 1889. Es considerado el mejor pintor de Venezuela del siglo XX. Sus temas preferidos fueron el paisaje y el desnudo femenino.

Siendo muy pequeño Reverón tuvo que vivir la separación de sus padres y el traslado de ciudad a casa de una familia amiga, estas turbulencias es su vida lo llevaría en años futuros a desarrrollar esa particular personalidad al pintar.

Permaneció en la ciudad de Valencia hasta los 15 años, época en la cual ya era atraído por los colores y el arte. Su vocación artística tenía eco en un hermano de su madre, quien lo alentó y ayudó en sus comienzos. En 1904 regresó a Caracas para inscribirse en la Escuela de Bellas Artes.

Debut

En 1911 se presenta a un Concurso de Pintura en donde obtiene la calificación de sobresaliente. A consecuencia de este éxito organiza su primera exposición en la Escuela de Música y Declamación en donde se inicia su consagración como pintor. 

Después de este triunfo parte a Europa y se inscribe en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, en 1911. Después de un año de estudios, regresa a Caracas. La influencia recibida durante ese año en España le hace mucho bien.

La vida privada del artista estuvo estrechamente ligada a su obra. De carácter variado, a veces hermético a veces comunicativo, tenía tendencia a caer en estados melancólicos. Desde muy joven sufrió perturbaciones mentales que alteró, en algunas épocas, la continuidad de su producción.

En La Guaira

En 1917 Reverón se establece en La Guaira en el local del Colegio «Santos Michelena». Se ganaba la vida dando clases particulares.

En 1918 conoció a Juanita Ríos, quien fue su modelo, su compañera y luego su esposa. Muchos de los desnudos, pintados en Macuto, fueron hechos a Juanita.

Macuto

En 1921 Reverón se radica en Macuto. Es el periodo en que una nueva interpretación de la luz se hace presente. Construyó su rústica vivienda a la sombra de los cocotales, los almendros y las uvas de la playa. Al trasladarse a Macuto su vida cambió. Estuvo lleno de excentricidades, reflejo de su personalidad cada vez más esquizofrénica.

La teoría que desarrolló del complicado problema visual en relación al color y a la luz, fue revolucionaria, no sólo en el ámbito nacional, sino mundial. Estudió a fondo el fenómeno cromático, llegando a la conclusión que sólo la luz valía.

En el sanatorio

El mismo año es internado, ya definitivamente, en el Sanatorio Son Jorge, en donde muere de una embolia cerebral el 18 de septiembre de 1954.

Durante los ocho meses que pasó en el Sanatorio, antes de morir, su sensibilidad no le abandonó. Hasta el momento de su muerte gozó de pleno dominio de sus facultades artísticas. Doce fueron los cuadros que realizó en el Sanatorio.

Estilo

Armando Reverón no dejó escuela ni seguidores. Su estilo se alejó siempre de la rutina, del conformismo. Creó la expresión. Era personalista hasta en el modo de utilizar el pincel. El problema luz-color fue vital en su vida. Su dibujo es recio y sólido. Su obra es variada en calidad; de gran sinfonía plástica en cada período, alcanzando siempre una alta creatividad.

Su casa en Macuto, fue declarada “Museo Armando Reverón”. En 1999, lamentablemente fue destruida por la tragedia natural que azotó a todo el Estado Vargas, todavía no se ha anunciado su reconstrucción.

Reverón marcó una época. No sólo en vida fue personalista, sino que, después de muerto, lo ha seguido siendo. El hecho de no dejar seguidores, le imprime una condición especial a su obra. Su estilo fue único y seguirá intacto a través de la historia de la Pintura Venezolana.

Culturizando.com

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