Rafael Castillo / El Camino electoral

133

***“Una meta no siempre está destinada a ser alcanzada. A veces solo sirve como algo a donde apuntar.” Bruce Lee***

solidaridad

Al trasluz de este pensamiento y tomando en cuenta las recomendaciones de los aliados Internacionales, induciéndonos a negociar con Maduro y a la conformación de una presión interna que nos conduzca a la “meta”, unas elecciones generales libres, acordes con los standars de una Democracia; las elecciones en puerta, nuevamente, no son un fin en sí misma, sino parte de un largo camino donde el musculo  o representación que logre por la voluntad de los electores  será parte de las condiciones para negociar con el poder.

En tal sentido, el camino cobra tanta importancia como la meta misma. Las victorias parciales en el camino, no solamente estarán representadas por las cuotas de poder que se obtengan en las diferentes instancias, sino en la recuperación de la confianza e institucionalización del voto como instrumento de cambio en Democracia.

Pareciera entonces que la plataforma a presentar al electorado no solo está destinada a la conquista del cargo, sino a sensibilizar con sus actos, su historia, el compromiso de posesionar en el imaginario del colectivo el valor/poder del sufragio en Democracia, y a la disipación de las nubes del deseo según el cual, en cualquier momento desembarcarían unos fornidos soldados, al mejor estilo de Aquiles en “Troya” poniendo orden en el país.

Todo parece indicar que serán los venezolanos con la presión civil, músculo institucional y el respaldo de un pueblo que podríamos negociar con el madurismo una salida democrática con respaldo internacional.

Así las cosas, el reto cobra dimensiones ciclópeas para quienes desde los sectores Democráticos hacen esfuerzo por conformar una plataforma unitaria, en medio de una cultura de sectarismo, prepotencias y divisionismo solapado; que reproduce la partidocracia que a partir del año 74 comenzó a ser insostenible   para convertirse en caldo de cultivo de la aventura disfrazada de esperanza que devino en el actual estado de cosas .

Es por esto que a mi juicio una plataforma electoral hoy debe superar las barreras de las tan necesarias siglas de los partidos (pero no suficientes) e ir mas allá de sus fronteras e incluir grupos sociales, obreros, empresarios , comerciantes , productores, empleados públicos y empedrar el camino a las elecciones libres. La meta es muy importante, pero el camino no deja serlo.

Rafael Castillo

Loading...

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.