PORTILLAZOS DEL HUMOR / Para reír en cuarentena IV

123

portillazos del humorEn una feria, un hombre se topa con la tienda de campaña de una adivina. Pensando en pasar un buen rato, entra en ella y se sienta.

-Puedo ver que es padre de dos -dice la vidente, mirando su bola de cristal.

– ¡Ajá! Eso es lo que usted cree – dice el hombre con desdén-. Soy padre de tres.

– ¡Ajá! -dice la adivina- Eso es lo que usted cree.

 

Un hombre le dice a un amigo:

– Mi esposa está en una dieta de tres semanas.

– ¿De verdad? ¿Cuánto ha perdido hasta ahora?

– Dos semanas.

 

Una mujer frota una lámpara y aparece un genio.

– Eres una buena mujer, así que te concederé un deseo -dice el genio.

– ¿Ves ese gato? Es la única compañía que tengo, pero me gustaría tener a un hombre guapo y fuerte a mi lado -dice la mujer.

El genio acepta y, ¡puf!, el gato se convierte en un hombre parecido a Brad Pitt, con los músculos abdominales marcados. La mujer salta a su regazo y lo cubre de besos.

– ¿Tienes algo que decir antes de que hagamos el amor? -le pregunta.

– Sí -responde el hombre-, apuesto a que desearías no haberme castrado la semana pasada.

 

Estaban en una cárcel dos presos en su celda, entonces uno le comenta al otro con indignación: – Es ridículo esto que hacen conmigo. – ¿Por qué? -Porque me metieron aquí por robar un pan y ahora todos los días tengo uno gratis.

 

– Buenos días. ¿Tienen libros para el cansancio?

– Sí, señor, pero están todos agotados.

 

La vida es una pura contradicción.

«Separado» se escribe todo junto y «todo junto» se escribe separado.

 

– ¿Qué son 50 físicos y 50 químicos juntos?

– ¡100tíficos!

 

Le dice una niña a su amiga:

– ¿Crees que tengo la nariz grande?

– Tienes una nariz común.

– ¿Común?

– Sí, ¡común tucán!

 

– Buenas tardes señor, soy el afinador de pianos.

– Pero yo no lo he llamado…

– Ya, ya, me llamaron sus vecinos.

 

¿Cómo se dice en chino marinero pobre?

Chin chu lancha.

 

– ¿Y dice que sabe de historia del arte?

– Sí, soy un experto.

– ¿Y qué opina del Renacimiento?

– ¡Que es imposible! Si te mueres, te mueres, no joda.

 

– Mamá, ¿dónde viven los Mayas?

– Pues dónde va a ser, ¡en Miami, hija!

 

– Hola, buenos días. Vengo a pedir la mano de su hija.

– ¿Cuál, la mayor o la menor?

– Ah, ¿pero no tiene las dos manos iguales?

 

Ñapita / En un restaurante, un hombre pregunta:

– Camarero, ¿el pescado viene solo?

– No, no, se lo traeré yo, señor.

 

Politólogo Alex Vásquez Portilla

Facebook
Loading...

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.