Los Tubazos del Domingo/ Mercenarios y terroristas : La prostitución de las palabras

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mercenarios y terroristas .

Esta semana sonaron dos términos en los medios y redes: Mercenarios y terroristas.  Así fueron llamados desde las filas del gobierno un grupo de hombres que incursionó en nuestro país por vía marítima.

Este texto no pretende cuestionar o aprobar la acción. Solo nos vamos a referir a como se han manoseado los términos. El lenguaje se prostituye, es así como alegremente le decimos a alguien fascista, comunista y hasta maricón.

 De talibanes buenos a talibanes malos

Esa costumbre no es exclusiva de Venezuela. Cuando los Talibanes se unieron a los Estados Unidos eran respetados. Entonces Talibán significaba: Estudioso del Corán.

Talibán es un vocablo que deriva del árabe ṭālib, es decir, estudiante.  En Afganistán era la clase pudiente, quienes podían viajar y ostentar el poder: «estudiante religioso» o «seminarista».

La fábrica de películas

Incluso, hasta una película realizó Hollywood: ¿Quién no recuerda a Silvestre Stallone, haciendo a un deprimido Rambo que derribaba helicópteros rusos con un arco y una flecha?

Después que los rusos salen de Afganistán y los talibanes quisieron lo que todos quieren, independencia, talibán tomo otro significado. Incluso en nuestro país es sinónimo de violento.

Mercenarios

​Uno de los calificativos con el que fue bautizado un grupo de hombres detenidos en La Guaira y Chuao fue con el de Mercenarios.

El termino rodó en redes y pantallas. Entonces, desde esa óptica simplista, todo el que se levante contra el gobierno es “mercenario”.

El mercenario no es un producto nuevo, creado por el imperialismo malo (el estadounidense) pues pareciera que para algunos hay imperialismo bueno (chinos y rusos).

Mercenario viene del latín merces, «pago». Se trata, originariamente de un soldado o individuo que posee conocimiento con experiencia en la guerra.

El mercenario participa en guerras, ataques, misiones que pueden costarle la vida o donde este le quita la vida a otros.

Su fin único

El mercenario tiene una característica especial: Participa en sus acciones como “empresa”, lo hace por un beneficio económico. Tiene una tarifa. Un mercenario no actúa por ideología ni religión.

No posee preferencias por ningún grupo o sector. Pueden ser contratado por un capitalista para ingresar a un estado socialista y asesinar personas. El mismo mercenario puede hacer todo lo contrario y asesinar capitalistas. Es cuestión de dinero.

Con el pasar del tiempo los mercenarios se fueron industrializando: se convirtieron en “Soldados de la fortuna” y en “contratistas”. Así actuaban en el medio oriente.

Una palabra incómoda

El término es tan peyorativo que fue imposible perfumarlo. Ni siquiera con el cine. Tanto es así, que hoy se denomina mercenario a las personas que actúan a cambio de dinero.

Periodistas, políticos, médicos y otros han sido acusados o tildados de mercenarios.

Terroristas

Si mercenario es una palabra que está claramente definida, terrorista es todo lo contrario: Resulta una de las expresiones más ambiguas.

Por terrorismo se entiende al uso permanente o sistemático de  acciones que generen terror. Esto se logra con objetivos determinados.

El terrorismo lo puede usar un individuo, un grupo u organización política o gobierno. Puede haber terrorismo de izquierda o de derecha.

Grupos económicos apelan al terrorismo para obtener contratos y concesiones. Grupos religiosos y étnicos lo utilizan como práctica.

Punto de vista

Para un militante del Psuv, Trump podría ser un “terrorista”. Pero si le preguntamos a un opositor al gobierno, el terrorista  pudiera ser “Maduro”.

El terrorismo puede ser una política de estado o institucional, también puede ser una práctica de grupos o facciones que en ocasiones son expulsados de sus organizaciones, por sus métodos criminales.

Un terrorista comete acciones en tiempos de paz. Es complicado tildar de terrorista a quien realice acciones en medio de conflictos bélicos.

Expresión prostituida

Si existe en Venezuela una expresión “puteada”, esa es: “Terrorismo”. Aquí cualquiera es terrorista. Hasta una iguana que  genere un cortocircuito.

Incluso, este es uno de los pocos estados en donde se habla de “terrorismo mediático”.

Si terrorismo es aquello que causa terror, y el terror es una sensación subjetiva, un moralista y conservador verá terrorismo en una crítica.

El tema es tan  complejo que algunas empresas, academias y medios en el mundo sugieren no usar el término.

Subversivos

Durante la llamada IV República, era costumbre desde el estado llamar “subversivo” a los militantes de izquierda. Así los bautizaban para poder perseguirlos y torturarlos.

En una ocasión, abril de 1988, cuando el pueblo de Las Mercedes del Llano se alzó por la falta de agua, hasta quemaron la sede del Concejo Municipal.

En ese momento, desde las filas del gobierno acusaron de subversivos a quienes protestaron.

Monseño Víctor Manuel Pérez Rojas, oriundo de ese pueblo y residenciado en San Juan de los Morros, expresó desde la iglesia:

“Subversivos son quienes no saben gobernar y se les ocurre hacerlo”.

Orlando Medina Bencomo / El Tubazo Digital 

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