LA TORRE DE BABEL / Totalitarismo o  Democracia

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comunistas

El auge de la ideología comunista en algunos períodos, logra infiltrarse en las democracias, bajo su sistema legal y luego, se van incrustando con mucha habilidad en el seno de las sociedades democráticas y desde ahí comienzan a conspirar contra ella ( casos: Venezuela; Ecuador; Perú; Chile; y México ) .

Hay una debilidad o miedo u oportunismo, de algunos sectores democráticos, que los induce a la exacerbación de sus cuestionamientos ante los errores, en la aplicación de algunas y políticas de corte social o económicas, ejecutadas por gobiernos democráticos; o por omisiones de tomar algunas medidas, que a juicio de ellos resultan de interés para las comunidades.

Pero, muchas veces, esos reclamos, solo expresan una postura oportunista, para pretender callar ingenuamente, a barricadas marxistas- leninistas, que le disputan el electorado, bajo consignas populistas y demagógicas.

Hace más de 27 años, las imposturas políticas de gente insospechables, de estar contaminados con la ideología comunista; que durante toda su vida pública estuvo signada, por la pugnacidad ideológica, entre comunismo versus social democracia; entre social cristianismo versus comunismo; entre liberales versus comunismo.

El país observó expectante; como el patriarca de los social cristianos en Venezuela, el Dr. Rafael Caldera, hizo el papel de panegirista, en el antiguo Congreso Nacional, cuando en la tribuna de honor de oradores, comenzó a rebuscar por los rincones, razones políticas, para justificar la conducta deleznable de un vulgar aventurero y cara pintada golpista, como Hugo Chávez Frías.

¿Qué pasó con el antiguo profesor civilista? ¿Cuáles fueron sus razones, morales y políticas, que lo llevaron a romper el Pacto de Gobernabilidad, conocido con el cognonento de » Pacto de Punto Fijo » ?
Solo se me ocurre pensar, que fueron sus viejos odios, sus viejos rencores, contra la social democracia; expresada en ese momento por Acción Democrática y el Presidente Carlos Andrés Pérez, que pudieron acuciar al Dr. Caldera, a abrir temerariamente, las compuertas de la democracia; para que entrara su enemigo mortal: El Comunismo.

El Dr. Caldera, mordido por sus rencores, actuó de manera calculada, para sacar del juego al partido gobernante, Acción Democrática; y colocarse él, como una alternativa popular, sobre los hombros de sus antiguos enemigos ideológicos, venidos de las guerrillas fidelistas, como de los putchistas de Chávez.

Su ambición senil, lo llevó, al reconcomio y a la impostura suicida: » Después de mi el diluvio.

En efecto, el diluvio llegó. Pero, no para quebrantar solamente la vida democrática de la nación venezolana; sino que también, a él lo arrastró. Ya, no como un viejo patricio, de la democracia; sino como a un caudillo personalista, solitario renegado, despojado de sus banderas civilistas y republicanas, por las que combatió durante su larga existencia.

El Dr. Caldera, fue el trompo servidor, para que un obscuro e iletrado militar fascista y comunista de nuevo cuño, llegará al poder: Hugo Chávez, fue ese personaje siniestro; que llegó, para desmontar, no sin violencia institucional, todo el andamiaje político, económico, social, religioso y cultural, que el Sistema Democrático construyó durante 40 años.

Chávez, emergió de la tremolina » popular », montado en el predicamento de la justicia social, contra la corrupción, contra la desigualdad, contra el » racismo »  inexistente; y la » paz » , que nunca en 40 años sucumbió; salvo por algunos eventos dolorosos, que los propios y comunistas generaron en Venezuela, como el porteñazo, el carupanazo, las guerrillas; y la invasión cubana, por Machurrucuto.

El farsante Chávez, en el camino y ya como gobernante, se quitó el disfraz de demócrata; y abiertamente se declaró socialista comunista.

El sentó las bases para la destrucción total de la nación venezolana, en lo espiritual, en lo moral, en lo económico, en lo social y cultural.

La experiencia histórica dice, que: Los comunistas, no construyen nada. Sus afanes para alcanzar el poder en Venezuela o en cualquier otro país; no es para lograr el desarrollo y modernidad del hombre, para que viva en paz y sea feliz.

Sus antecedentes históricos lo niegan rotundamente. Quien lo dude; que eche una mirada retrospectiva, de lo que fue la vida de la antigua Unión Soviética ( hoy Rusia); Cuba; Nicaragua; Polonia; Hungría; Checoslovaquia; Afganistán; países africanos como Angola, Mozanbique; Etiopía; antigua Alemania Oriental; y Venezuela chavo- madurista.

Razón tenía y sigue teniendo, aún después de muerto, el escritor y filósofo francés, Jean-Francois Revel; cuando afirmó: » … precisamente el comunismo nunca ha suprimido ni la injusticia social ni la miseria : Por el contrario, siempre y en todas partes ha agravado la penuria y las desigualdades » .

Si queremos hechos palpables; no es necesario revisar la historia comunista de Hungría, de Nicaragua, Polonia, porque tenemos los hechos al alcance de nuestras manos: Venezuela, como vitrina del comunismo vernáculo es suficiente.

Hay una gran mentira, que los epígonos del comunismo han levantado y que corifeos desmelenados vociferan, conforme a la cual, el comunismo es progreso y justicia y es paz.

Esa prédica falsaria constituye el zumo de su propaganda.
Jean- Francois Revel, en su libro:  «Como Terminan las Democracias » ; ha desmontado esa falacia. El dejó dicho: » Y sin duda la mentira fundamental es la asimilación del comunismo al progreso, a la defensa de los pobres, a la lucha por la paz, y la asimilación de todos los adversarios del comunismo a » reaccionarios » a » conservadores », a la » derecha ». Ese es el mayor éxito de la desinformación
»  La prueba irrefutable de éste aserto es la » Venezuela chavista » .
Qué hacer hoy ?
Los venezolanos, oscilamos en medio de una situación  terrible: Por una parte,vivimos en un país roto. Por otro lado, inmersos en una dictadura militar fascista- comunista, que piensa como Adolfo Hitler, que llegó para durar 100 años
La disidencia democrática enfrenta una usurpación peligrosa, felona, corrupta y destructora. La comunidad Internacional lo sabe y de alguna manera ha tratado de mediar para que el país encuentre una salida pacífica a la usurpación, por la vía de una consulta electoral creíble, transparente, universal y secreta.
El usurpador, no ha dado señales, para lograr una salida concertada; por el contrario, pretende imponer sus reglas de juego, de espalda a la legalidad y a la Constitución Nacional. Eso supone, todas las ventajas, que da el poder, para aplastar al otro.
El usurpador se ha valido de un grupete de políticos decadentes, que hasta ayer lucieron demócratas e incorruptibles.
Como peones, el usurpador los utiliza, para engatuzar, engañar, confundir e imponer unas elecciones parlamentarias, que el país no ha pedido.
Los venezolanos, desean un proceso electoral, que signifique un nuevo gobierno, de esencia democrática y no una farsa, un sainete al estilo de la Cuba Castrista.
El usurpador es comunista, no cree ni está ganado para una consulta electoral limpia y eso lo saben sus nuevos alabarderos.
De modo, que la dictadura militar, pretende arrodillar al pueblo de Venezuela; colocándolo en el falso dilema de: La guerra o la servidumbre.
Concluyo repitiendo a Jean- Francois Revel , cuando expresa al final de su libro ( Como Terminan las Democracias ) :  » No quiero ser pesimista ni optimista. Levanto acta de unos hechos. Lo que hemos comprobado es pesimista, no tiene por qué serlo quien hace la comprobación  » .

Ofil Guillermo Cepeda

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