HISTORIA VIVA/ “Geohistoria” de un debate

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Hace algunos días algunos voceros de la “autonomía universitaria” al norte sur, centro, este y oeste de Venezuela hicieron un coro de “reclamos” sobre una propuesta hecha por el primer mandatario en el sentido de priorizar carreras universitariaspara promover algunos campos de estudio que el país requiere para su desarrollo social y productivo.

Un muro monólogo exigía al gobierno nacional que explique al país en qué se traduce, en términos de financiamiento presupuestario y adjudicación de cupos estudiantiles esa política, se hacia la pregunta inquisitorial y no se aceptaba respuesta.

En las mismas redes sociales se entramó un enredado corto circuito de confusiones aprovechado por opositores ejerciendo sus profecías cataclísmicas y sus anclajes mediáticos para turbar las estridencias desde Miami hasta la Patagonia.

Mataron las carreras humanísticas en Venezuela” decía un emisario de la UCV y otro comisario de LUZ, que llegó tarde a la reunión, ante el rumor preguntó “¿a quién asesinaron esta vez y como la mataron, quien lo mató?, hay que matar al que lo mató”. En fin el rechinamiento se hizo ruido ensordecedor en la marea mediática para generar noticias amarillas que aturden a los incautos.

Al respecto es bueno señalar algunos asuntos de carácter histórico que tienen que ver como los Estados neoliberales “priorizan” (sin decirlo) carreras universitarias para promover los ejércitos de profesionales que van a servir a la estructura política-económica de la sociedad capitalista, para ser útiles a las transnacionales y nutrir sus riquezas particulares a costa del trabajo intelectual , pero todavía más, los currículos académicos fueron y son diseñados para consolidar procesos neocoloniales de aprendizaje, descerebrar a los estudiantes para eliminar todo vestigio de sentido crítico social, como debe ser, si estamos claros que se trata de una sociedad capitalistade dominación que necesita de jóvenes profesionales castrados “quince y último”para consolidar sus intereses.

Basta revisar los “postulados” de Rafael Caldera durante su primer gobierno en torno a la educación universitaria contra los debate de la Reforma Universitaria. Un historia que no debemos olvidar.

En diciembre de 2020 el Ministro de EducaciónUniversitaria de Venezuela,Cesar Trompiz ponía en el debate público los diferentes temas de la actualidad académica nacional, específicamente sobre los nuevos programas de formación en las áreas de Pregrado y Postgrado en sintonía con el aparato productivo nacional.[1]

Es muy claro, el ministro Trompiz abrió el debate y en tanto que este es un Estado humanista tal y como lo establece la Constitución, en Venezuela hay un debate permanente sobre el tema educativo desde el fondo y horizontalidad de la participación y el protagonismo social, sin exclusión y sin prejuicios, pero sin chirridos intrascendente.

Otras voces que he consultado señalan que hay que revisar y debatir a fondo la priorización de las carreras universitarias porque en este territorio que se llama Venezuela desde hace 50 años o más no se ha discutido con la amplitud y profundidad requerida el tema para dar un salto cualitativo favorable a la grandes necesidades de una sociedad en tiempo de transformación.

Este espacio alcanzará solo para apuntar aproximaciones a ese proceso permanente de debates y acuerdos nacionales sobre cuáles son nuestras prioridades académicas vista los planes nacionales de desarrollo que están inscritos en el Plan de la Patria 2019-2025, en correspondencia a las contingencias estructurales y coyunturales que impactan al mundo y a a la República Bolivariana de Venezuela en particular.

El profesor Ramón Tovar[2]hace algún tiempo puntualizó el tema de fondo sobre carreras “científicas” y “humanísticas” atendiendo a las críticas de viejos esquemas positivistas, Tovar ocupó gran parte de su vida académica en pensar la trasndisciplinariedad y fundamentos como la geohistoria un eslabón teórico del siglo XX. Al respecto señaló:

La delimitación precisa del “objeto” científico como premisa cierta de la necesaria “objetividad” se elevó en la tarea fundamental. (…)Así las ciencias de la naturaleza se constituyen comolas de mayor prestigio por aparecer “liberadas” de la contaminación “subjetiva”. Fueron propuestas como el “modelo” de conocimiento científico”[3]

Organismos multilaterales como la UNESCO al cual está suscritaVenezuela, realizó la 40ª Conferencia General de la UNESCO y el Convenio Regional de Reconocimiento de Estudios, Títulos y Diplomas de Educación Superior en América Latina y el Caribe realizado en Buenos Aires, noviembre de 2019 y allí acordaron  entre otros asuntosla importancia del sostenimiento, fortalecimiento y preservación de las capacidades científicas, tecnológicas y profesionales de los Estados Partes como factor fundamental para el desarrollo sostenible y para sus soberanías,(…)la promoción del aprendizaje permanente, la democratización de la educación, la evaluación para el aseguramiento de la calidad, la adopción y aplicación de una política educativa que tenga en cuenta las transformaciones estructurales, económicas y técnicas, el cambio político y social, así como los contextos culturales y ambientales[4]. Esto en cuanto a principios políticos fundamentales para los procesos educativos, para el desarrollo sostenible, la soberanía y las transformaciones estructurales.

Pero en los términos concretos y particulares, cada Estado tiene el deber de determinar las prioridades académicas de acuerdo a diagnósticos y planes nacionales de desarrollo.

Es inverosímil pensar que el llamado a debate hecho por el Ministro Cesar Trompiz sea la ejecutoria de un Estado dictatorial que intenta imponer tales o cuales carreras universitarias y que seeliminarán lasque no aparecen en el volante informativo ministerial. Ni los mismos “reclamantes” se lo creen.

Percibo más bien que hay una perspicacia de riesgo de algunas autoridades ancladas en los claustros universitarios venezolanos por años, algunos con supuestos negocios turbios como el caso de la UCV, que ha recibido denuncias por el probable uso irregular de su presupuesto a través de fundaciones privadas para promover actividades comerciales fuera del país y hacerse de divisaspara provecho particular.

Lo otro de fondo es la ausencia del carácter democrático en la elección de las autoridades universitarias que ha sido cuestionado por el Tribunal Supremo de Justicia que ha obligado al Alma Mater a realizar elecciones antes del 27 de febrero de 2021, pues de lo contrario las autoridades, fundamentalmente de la UCV, quedarán inhabilitadas por el Consejo Nacional de Universidades (CNU), de lo contrario ellos nombrarían a las nuevas autoridades.

En la UCV Cecilia García Márquez, es rectora desde el año 2008, a pesar de su discurso abiertamente opositor contra un “gobierno de dictatorial”. Es necesario entablar un debate permanente sobre estos asuntos porque tanto el Estado y el pueblo venezolano necesitan del concurso de buena fe de todos para nutrir un diálogo democrático, edificante y con resultados provechosos para la Republica.

Aldemaro Barrios R / venezuelared@gmail.com

[1]Disponible: https://agenciauniversitaria.com/2020/12/15/ministro-trompiz-pone-en-discusion-la-redimension-del-sistema-nacional-de-ingreso-universitario/

[2]Ramón Adolfo Tovar López (1923-2018)Pedagogo venezolano, científico social y teórico de la geohistoria. Premio Nacional de Historia 2013.

[3]Tovar Ramón.  La geohistoria y la pedagogía. Compilación: Rosa Figueroa Quintero. Fundación Escuela Venezolana de Planificación. Editorial Trinchera. Caracas, Venezuela. 2018. p.114

[4]http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=49523&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

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