Proyectan medio millón de casos por malaria en 2017

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Mientras que en 2012 se registraron 10 muertes por paludismo, en 2016 ocurrieron al menos 150, según datos no revelados por Min Salud y cálculos de la Sociedad Venezolana de Salud Pública. Venezuela es el país que más exporta casos a Colombia

La explosión de la epidemia de malaria que se ha registrado en el último lustro en Venezuela no solo ha dejado los números más altos de la historia en casos notificados, sino que también se ha traducido en mayor cantidad de muertes. La Sociedad Venezolana de Salud Pública y la Red Defendamos la Epidemiología revelaron datos que el Ministerio de Salud se ha empeñado en ocultar desde noviembre de 2014 cuando suspendió la publicación del Boletín Epidemiológico Semanal: en 2016 la malaria cobró la vida, al menos, de 150 personas.

La cifra es 15 veces mayor a la de hace cuatro años, cuando en 2012 hubo apenas 10 fallecimientos por esta epidemia.

“Y podrían ser más víctimas mortales, porque sabemos que hay un amplio subregistro de casos. El Informe Mundial de la Malaria de 2016 estima valores que están por encima de los que manejamos en el país. Ese documento habla de 220 fallecidos en Venezuela”, advierte el ex ministro de Sanidad, José Félix Oletta.

El crecimiento de la epidemia se ha descontrolado. El año pasado el aumento de infectados fue de 76%. Los 240.631 casos de malaria se convierten en un número rojo que hace olvidar los tiempos en los que el país, después de Estados Unidos y Rusia, fue el tercero en erradicar la enfermedad.

“Para 2017 la proyección no es mejor. Los cálculos que hemos hecho estiman que los contagios aumentarán entre 510.000 y 550.000 casos, con grave impacto sobre la salud de la población. Si esa proyección se mantiene, podríamos ver entre 320 y 350 muertes. Y esa situación puede ser peor si la malaria se sigue diseminando en el resto del país. El problema puede ser muy grande porque no hay capacidad de diagnóstico”, indica Oletta.

Más formación. En este momento 16 entidades federales están en epidemia o alarma por el paludismo. Bolívar es el que más casos aporta. Amazonas, Delta Amacuro, Monagas, Apure, Guárico, Anzoátegui, Barinas y Miranda también tienen focos activos de la enfermedad. 16% de la población está expuesta a la malaria.

La preocupación de Oletta por la imposibilidad de un diagnóstico precoz la comparten en el Instituto de Altos Estudios Arnaldo Gabaldón, especializado en tratamiento de malaria. El malariólogo de esa institución, Ángel Castillo, visitó Monagas el año pasado luego de que la entidad quedó desguarnecida de una organización antimalárica. “No tenían ni siquiera cómo diagnosticar.

En plena epidemia no tenían ni un microscopista. Aunque los estados Sucre y Guárico los ayudaban, no se daban abasto”, cuenta. Castillo fue el intermediario entre el instituto, las autoridades de salud de Monagas y la Dirección de Salud Ambiental. “Meses después se hizo un curso para formar a microscopistas, médicos y bioanalistas en malaria. Lo terrible es que a veces los mismos profesionales no piensan en paludismo al ver los síntomas de los enfermos, los ruletean e incluso ocurren muertes”. Opina que aunque el caso recibió una solución parcial, es necesario formar a médicos de todas las entidades para prevenir el avance de la enfermedad.

Tanto Oletta como Castillo advierten del riesgo de que no haya suficientes medicamentos para tratar a los enfermos, ni suficientes acciones para eliminar los mosquitos Anopheles que transmiten el mal. “Si curas a una persona, eliminas el parásito y la persona vuelve al área de contagio, es posible que vuelva a ser picada por un mosquito infectado. Si no la curas bien, esa misma persona puede funcionar como reservorio de la enfermedad. Solo tratar a los enfermos es un despilfarro. Hay que unirlo a medidas de erradicación del mosquito, uso del mosquitero y telas metálicas rociadas con repelente, y educación”, dijo Castillo.

Líderes en exportación de infectados
Venezuela es el país que exporta más casos de malaria a Colombia. En 2016, el país vecino tuvo 83.356 casos de paludismo, el doble de lo que habían tenido en 2015 cuando habían lograr reducir la epidemia a casi 45.000 casos. De ese total, 605 eran casos procedentes del exterior: 507 habían sido contagiados en Venezuela, de acuerdo con información oficial divulgada en el Boletín Epidemiológico Semanal Nº 52 del Instituto de Salud de Colombia. Así, 83% de los casos de malaria importados en Colombia procedieron de nuestro país.

La tendencia no se revierte en 2017. Hasta el 18 de febrero, de los 52 casos que identificaron como procedentes del exterior, 45 llegaron de Venezuela, 4 de Brasil y el resto de un lugar no determinado.

“Entre Colombia y Venezuela hay una frontera abierta e históricamente nos pasamos casos, pero lo que está sucediendo en este momento es un reflejo de la explosión de la epidemia en nuestro país y de la disminución de casos en otros, como Brasil y la propia Colombia”, explica el ex ministro de Sanidad, José Félix Oletta.

Las autoridades sanitarias colombianas tienen precisión en los datos que ofrecen. Su Boletín Epidemiológico que, a diferencia del venezolano, sí se publica todas las semanas en la página web del INS, tiene más de 90 páginas con un desglose detallado, en el apartado de malaria, de la cantidad de casos complicados, no complicados e importados. Incluso aportan especificidad en la procedencia de los infectados importados con respecto a cada uno de sus departamentos (estados).

El dato

En el año 2000 la cantidad de casos de malaria que se presentaba en Venezuela equivalía a 2% de todas las infecciones por esta epidemia en el continente. 17 años después, con la reemergencia de la enfermedad, el país pasó a aportar 48% de la incidencia de malaria en toda América.

Fuente

El Nacional

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