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Opciones para el estudiante

Rayar la franela o donarla:
Opciones para el estudiante

5San Juan de los Morros.- La tradición de rayar la franela o chemisse al final del año escolar no es nada nuevo ni creativo, por el contrario, es una costumbre que tiene muchos años y en un momento determinado fue copiada por nuestros jóvenes, típico.
Ante esta costumbre, criticada o defendida por estudiantes, padres y docentes, surge una propuesta más humana y solidaria: “Dona tu chemisse”

El profesor Rabindra Persha y quien esto escribe, decidieron recorrer los pasillos del Liceo Juan Germán Roscio en San Juan de los Morros, estado Guárico, una enorme institución con 77 año de fundada y con más de mil estudiantes, para preguntar a estos sobre el por qué rayaban sus franelas y chemisse al final del año escolar.

No todos los jóvenes son de corto léxico y de pocos argumentos, como en ocasiones se cree. Nos topamos con estudiantes brillantes que en medio de esta fiesta de graduación justifican la acción de rayar las franelas.

¿Qué dicen los estudiantes?

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Edwin Rojas estudiante de Humanidades de 5to. Año afirma: “Yo pienso que la mayoría de los estudiantes que hacemos esto lo hacemos porque queremos llevarnos un recuerdo, porque nosotros nos vamos de este liceo, vamos a pasar a otra etapa, y queremos dejar todos esos recuerdos que hemos tenido aquí en el liceo, queremos que estén esos recuerdos en nuestras franelas”.

Pareciera ser una actitud con una mezcla de romanticismo y nostalgia, según este joven: “Queremos la letra de esas personas, que nos pongan que es lo que nos desean”. La necesidad de afecto y de reconocimiento se hace presente.

En relación a la opción de donar su chemisse que se está promoviendo en el liceo: Edwin afirma: “Yo solo he rayado una franela, las demás si las voy a donar, es solo el recuerdo que nos queda a nosotros de tan bella meta”.

Frases sobre tela

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Las frases que se colocan los jóvenes en sus franelas son poco poéticas y reflexivas, por el contrario, vienen cargadas de códigos nuevos de comunicación, producto del lenguaje tecnológico, el espacio en una franela es limitado, como en el teléfono celular.

José Alvia estudiante rosciano califica el rayado de franela como: “Una liberación o mensaje que nosotros estamos dejando en los estudiantes, para los que pasamos a un nuevo nivel, es como una carrera en donde uno deja una marca. Es como un recuerdo que uno deja a los compañeros”.

De lo anterior se desprende que estamos ante un acto de rebeldía mezclado con lo emotivo. Alvia asegura tener varias chemisse, las voy a donar la semana que viene , mi mensaje es que no rayen todas las chemisse que se las donen a los necesitados”.

Las frases predominantes son unas especies de cliché que se repiten como variables: “te quiero x siempre”, “amigos para toda la vida”, “eres lo máximo”. Y algunos sentimentales, escrito a personas que luego no verán más u olvidaran pronto.

Ania Díaz estudiante de esta casa de estudios justifica su acción de esta manera: “Rayamos la camisa porque esto es ya como un símbolo de que ya terminamos nuestro bachillerato y porque ya no la vamos a utilizar más y tenemos que rayarla como recuerdo”.

Práctica qu se expande

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Esta práctica no es exclusiva del egresado de bachillerato, pues ahora se proyecto hasta la escuela básica, los jóvenes de 6to. Grado que van al liceo también adoptaron esta práctica, pues sienten que cambiaron de etapa y grupo.

Incluso, esta práctica está asociada también al cambio de uniforme, los estudiantes de 3er. Año que son promovidos a 4to. y comenzarán a usar la chemisse beige, también han asumido esta costumbre.

Le preguntamos a Ania si conocía a alguien que tuviera entre sus cosas una camisa guardada de hace 30 años. A lo que ella suelta una carcajada y responde: “No lo conozco”.

Asi es la historia

La historia es simple: Durante todo el año cargas la chemisse, luego necesitas que alguien te escriba algún halago, le pides a tus compañeros que te escriban cosas que no sienten de verdad, cargas la franela varios días, necesitas y te regocijas de que todos lean lo popular que eres, a mayor cantidad de rayado mayor es tu popularidad. Luego que te gradúas, la tiras en el closet hasta que tu mamá en una limpieza del cuarto la consigue y la bota, es así como van al basurero todos esos recuerdos y frases bonitas.

Jorge Caraballo es estudiante de 5to. Año de Ciencias, se raya la franela “para que nos escriban cosas lindas nuestros compañeros”.

Otros piensan diferente y tienen sus dudas, Asdrubimar Buenaventura la encontramos saliendo de clase, observamos que ella no tiene la camisa rayada, a lo cual responde: “yo creo que no es el momento adecuado, yo prefiero esperar más adelante. Que haya hecho mi defensa y luego al salir procedo a rayarme mi franela”.

Insistimos en la pregunta, agregándole si se sentía insegura o temía quedar aplazada, ella dice, “no, lo que pasa es que no comparto eso de rayarme las franelas, es algo muy lindo, pero no estoy segura”.

Ahondando un poco sobre este tema, encontramos un aviso escrito por la docente Lubina Sánchez de Villa de Cura quien expresa:

Quiero que me ayuden a difundir y a expandir ésta iniciativa para éste año escolar que culmina, la cual consiste en que hablemos con nuestros estudiantes de 6to grado, 3er año y 5to año para que en vez de rayar la franela, la donen a otros compañeros que no tienen el dinero para comprarse un uniforme debido a su alto costo en la actualidad.

Agregó Sánchez: “Lo mismo podemos hacer con los libros de texto. Fácil no será, pero podemos empezar siendo portavoces en nuestras escuelas y liceos con amigos y colegas. Vamos que sí se puede… espero que otros docentes y amigos se sumen en difundir este mensaje”.

Los jóvenes siempre insistirán como Yolanda Parra 4to año, “creo que es como un recuerdo del liceo, dejo amigos, es para recordar los momentos y lo bien que pasé ”.

¿Cuánto cuesta un chemisse?

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Un estudiante promedio requiere de mínimo tres chemisses, más la franela de deporte. El costo de una chemisse esta por el orden de los 1900 Bs, mientras que una franela por encima de los 600 Bs. Ante estos precios con una inflación que devora a cualquier salario, la gran interrogante que surge es: ¿Será ético y justo rayar (dañar) un uniforme que pudiera servir a otros más necesitados?

Si cada estudiante donara su uniforme, al cual no le dará más uso, mucho se pudiera ayudar. Quisimos corroborar la cantidad de uniformes donados y es muy bajo, fuimos hasta la oficina de Bienestar Estudiantil en el Liceo donde hicimos la investigación, allí se nos dijo que de 1.432 estudiantes que tiene esta casa de estudios, menos de 10 han donado su uniforme.

Tu decides

Queda abierto el debate sobre este tema, mientras, en la Coordinación de Desarrollo y Protección Estudiantil del liceo Roscio hay alguien esperando una chemisse que pueda ser donada para dársela a quien mañana será un prominente médico, abogado, docente o a cualquier servidor de este bonito país.

Trabajo realizado por los Docentes
Rabindra Persha y Orlando Medina
Junio 2015.

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