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Roberto López Sánchez / Las paces con Lorenzo Mendoza. ¿Y la Guerra Económica era una coba?

Hoy lunes Nicolás Maduro le tendió nuevamente la mano al empresariado capitalista venezolano, a los supuestamente responsables de la malvada guerra económica, según la retahíla que el propio presidente lleva repitiendo varios años. Particularmente hizo las paces con el presidente de la mayor empresa privada del país, las empresas Polar, con Lorenzo Mendoza.

Si, con el “pelucón” mayor, con el que ha sido señalado mil veces por el gobierno como “la mano que mece la cuna”, el que supuestamente dirige desde sus oficinas la destructiva guerra económica que ha traído una gran infelicidad al pueblo trabajador en toda Venezuela. Resulta que quien debería estar investigado, preso y hasta expropiado por toda su labor criminal en procura de acabar con el proceso revolucionario bolivariano, ahora “se pasa la página”, como dijo textualmente Maduro, y se ofrece toda la colaboración para promover “conjuntamente” la recuperación económica del país.

Para rematar esta ratificación del pacto con la burguesía venezolana, Maduro puso a hablar ante todo el país al empresario Carlos Dorado. Vaya demostración de “amplitud democrática” en alguien como Maduro que no le acepta una observación a ningún revolucionario, que descalifica como “habladores de gamelote” a todos los chavistas críticos que hemos denunciado el sideral saqueo financiero que ha ocurrido durante su gobierno, y que ahora se prepara a castigar todo atisbo de protesta social, por demás justificada ante el derrumbe imparable del salario de los trabajadores, creando un “comando antigolpe” que pronto criminalizará a todos los líderes populares que osen promover la legítima protesta social ante la histórica crisis económica que vivimos. Ya hemos visto como lo ha hecho con Freiman Páez en Apure.

Lorenzo Mendoza y Carlos Dorado, por una parte, y Freiman Páez, por la otra, son las dos caras reales y palpables del gobierno de Nicolás Maduro. Un discurso socialista que en muchos aspectos se puede compartir, como discurso, desaparece en una realidad que nada tiene que ver con el socialismo y la justicia social.

El nuevo modelo productivo socialista quedó muy oculto en el Plan de la Patria que nos dejara Chávez. Ahora es una supuesta superación del modelo rentista petrolero, promoviendo el “nuevo” modelo rentista minero y profundizando el viejo esquema de apertura neoliberal petrolera que aplicara Caldera en su segundo gobierno. Y junto a esto, peinilla y cárcel para los sectores populares que protesten.

Estoy de acuerdo con la participación empresarial en una economía de transición al socialismo. He respondido lo mismo ante muchos amigos que me hacen esa interrogante. No comparto el modelo de capitalismo estatal que aplicaron los rusos, los chinos y los cubanos en su momento, como vía de construcción socialista. No me voy a ningún extremo. Ni expropiar todo, como creyó Chávez que se debía hacer en un momento de su gobierno. Ni supeditar la salida a la crisis económica a la participación del empresariado privado, como hace Maduro actualmente.

Los capitalistas jamás van a respaldar un proyecto de transformación socialista. Jamás van a contribuir al nacimiento de un nuevo modelo productivo socialista, como aparece en el Plan de la Patria. La participación del empresariado privado debe promoverse en las áreas donde el Estado no puede o no deba intervenir. Pero buena parte de esa promoción del capitalismo privado debiera hacerse mediante la participación de cooperativas o de empresas cuyo capital tuviera formas de administración colectiva y comunitaria.

Apostar todo a que los empresarios privados sean los que nos van a sacar de la crisis, es expresión o de una extrema ingenuidad de parte de Maduro y su equipo de gobierno, o muestra concluyente de que los actuales líderes del PSUV han claudicado ante la burguesía y proceden a realizar una entrega pactada y negociada de lo que Hugo Chávez soñara alguna vez como un nuevo sistema productivo al servicio del pueblo venezolano.

La guerra económica se esfumó en el discurso de Maduro hoy lunes 9 de enero de 2017. Ya se abrazó, una vez más, con los supuestos responsables de esa guerra económica.

Lo único que falta es que el peregrino “comando antigolpe” concluya que son Marea Socialista y los ex-ministros de Chávez -y ahora críticos de Maduro-, los verdaderos malvados responsables de la guerra económica.

Maracaibo, Tierra del Sol Amada. 09 de enero de 2017

Fuente: Aporrea

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