Home / Noticias / Opinión / Luis Eduardo Bello / Luis Eduardo Bello / Crónicas de la inconformidad

Luis Eduardo Bello / Crónicas de la inconformidad

El pan nuestro de cada día

racionan en humillante cola

El realismo socialista sirvió para que los venezolanos sufrieran por primera vez a lo largo de toda la existencia republicana, la amarga experiencia que se ocultaba tras la popular conseja que mete miedo con la “arepa cuadrada”. Ahora sabemos que el pavoso dicho era profético de aciagos días que convertían la madre arepa de legado caribe en denigrante y angustioso mendrugo de tortura y humillación.

¿Quién acapara

el gas doméstico?

Nadie entiende cómo es que mientras la gasolina aún abunda y prácticamente no vale nada, es difícil y torturante conseguir gas doméstico y eso en humillantes colas y a precios especulativos. ¿Será que PDVSA gas se unió a la guerra económica que denuncia Maduro? La pregunta viene al caso porque el gas es monopolio del estado se recuerda que en un pasado bien cercano y bien descalificado también, se conseguía gas hasta en domingo en la bodega mas piche, del barrio más humilde, del mas olvidado y polvoriento pueblo y al precio regulado.

Revolucionarios platos

del menú de la escasez

Como el hambre tiene cara de hereje la necesidad obligará a cometer el crimen de hacer cola para engañar las tripas y a precio de inflación con los nuevos platos que inevitablemente servirán en las areperas y restaurantes de postín. Arroz sin pollo, arepas sin carne mechada, empanadas sin guiso, mondongo sin panza, hervido sin res, sancocho sin gallina, tortilla sin huevos, espagueti sin queso, café sin leche ni café, etc.,etc., pero todos los precios con el IVA incluido.

Les pasó como a Chacumbele

con la cuña de las empanadas

A los poco escarmentados improvisadores de la economía socialista les volvió a salir el tiro por la culata cuando intentaron justificar el aumento de la gasolina con una cuña sobre de unas empanadas que no se podían vender por debajo del costo. Resultó que sin querer, con la fulana cuña de tv, se dieron con las espuelas, porque le dieron toda la razón a la Polar quien argumenta que vender la harina de arepa por debajo del costo de producción les produce pérdidas. Esa misma risueña pifia que favorece al odiado capitalismo y mal pone al amado comunismo, ya la habían cometido antes con aquella famosa cuña de la carnicería. Aunque usted no lo crea dos veces se han “auto-suicidado” a lo Chacumbele.

El son regresó a Cuba

pero al ritmo del rock

En los años sesenta con Celia Cruz y la Sonora Matancera, “El son se fue de Cuba” huyendo del comunismo y su paredón de fusilamiento gerenciado por el Che Guevara. Hoy y con la santificación del Papa que logró reconciliar a los dos archienemigos, Washington y La Habana, se juntan de nuevo en una especie de concubinato político que deja como amarga secuela un doloroso guayabo de una traición inmerecida. El despechado, perversamente seducido y cruelmente abandonado, parece que nunca se enteró que no se puede creer en amor de meretriz y tampoco en amistad de chulo.

La derecha es diestra y

la izquierda es siniestra

Los ñángaras se empeñan en el esfuerzo inútil de descalificar unos y glorificar a otros con un palabrerío político, olvidado y en desuso, de finales del siglo 19 y comienzos del 20, que la gente no entiende. Esa necedad de acusar de malos a los de la derecha y de buenos a los de izquierda, choca con el claro entendimiento popular de que el mundo y todas las cosas se hicieron para la facilidad de la mayoría, que son derechos y no para los izquierdos que son ínfima minoría. ¿Acaso no han visto el trabajo que pasa un zurdo planchando una camisa? Además, para la acepción moderna la derecha es diestra y la izquierda siniestra, como quien dice a Venezuela la construyo la derecha y la destruyó la izquierda. Nota: “Ñángaras” se llamó a los comunistas venezolanos de los años sesenta.

El carnaval del hambre

tiene disfraz socialista

Lula, el ex presidente brasilero con cara de panaderos portugués, debería ser nombrado reina de los carnavales de hambre y escasez que acogotan a los venezolanos. El tal Lula, al frente de la comparsa de vividores de Unasur, apoyó la guerra económica que el finado le ganó al empresariado, con la bellaca intención de que el país no produjera y así ponerse en los petrodólares, sobre todo a cambio de comida. Con descarada bribonería, típica de los sablistas sureños, Lula y tampoco su comparsa, no aplicaron en sus respectivos países el socialismo que aplaudieron para Venezuela. Si Lula es pícaro, bolsa es de quien se lo consiga, pero más bolsa fue la oposición venezolana que pondera al bellaco “garimpeiro” como un excelso demócrata.

En San Juan de las Motos

El crimen viaja en dos ruedas

La capital guariqueña se frustró en sus anhelos de sacudirse el denigrante mote de pueblo penitenciario para convertirse en ilustre ciudad universitaria, porque el malhadado destino prefirió degradarla, “mejor”, en guarida de un terrorífico enjambre de motorizados que azota a la vecindad y a los 60.000 universitarios que albergan. Las parejas de motorizados supuestamente proscritas, cometen a la luz del día y a la vista de las mismas autoridades que los sancionaron, todo el extenso catálogo que registra el crimen. Nadie denuncia, no sólo porque es inútil, sino porque todos saben que el remedio es peor que la enfermedad.

Facebook Comentarios
x

Check Also

Eleazar Díaz Rangel / ¿Qué pasaba en PDVSA?

Caracas.- Resultaba inconcebible que habiendo tanta corrupción y graves manejos irregulares, sin ningún control, en el más alto nivel de la industria petrolera no ...