Jesús Silva / Pueblo con hambre no come labia (CLAP vs Polar)

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Los malos han derrotado a los buenos en muchas elecciones para escoger presidentes y parlamentos alrededor del mundo, eso no debería ser sorpresa para quien estudia un poco de historia, lee periódicos y mira los noticieros.

Ocurre que cuando los malos hacen fama de que producen comida (y otras cosas), y los buenos no resuelven los problemas; el pueblo vota por los malos. Para explicar este fenómeno vale la pena leer el texto: “Ganó el Lorenzo Mendoza argentino. Venezuela pon tus barbas en remojo”, que este servidor ha colgado en Internet.

Ahora bien, para el gobierno y el sector chavista, Lorenzo Mendoza es malo porque es un capitalista, explotador de obreros, amigo del FMI, pariente de Leopoldo López, que manipula la producción de alimentos para crear una guerra económica y tumbar al Presidente Nicolás Maduro.

Pero para otro sector del país, Lorenzo es un héroe porque especula pero da empleo y eficientemente genera productos que satisfacen necesidades de millones de venezolanos, es decir, es un empresario bueno, un capitalista exitoso que multiplica bienestar.

Pero más allá de la desgastada lucha de dos polos, este capitalista pudiera estar ganando nuevos seguidores en el pueblo chavista en tiempos donde angustia económica hace que el hambre pese más que la ideología.

Los resultados económicos determinan los electorales, así pasó en Venezuela el pasado 06-12-2015 y puede volver a ocurrir.

Mendoza (o su testaferro electoral) es una amenaza presidencial porque posee la apariencia de ofrecer comida y empleo a ingenuos y pobres. Su tarjeta de presentación es su bebida espirituosa y su harina de maíz, es decir, es un capitalista con mercadeo nacional y buena maquinaria populista.

No basta decir que los malos generan la guerra económica. Es hora ya de que los buenos resolvamos esta guerra. Trabajemos juntos por recuperar la seguridad alimentaria del país (art. 305 CRBV).

Fuente: Aporrea

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