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Carlos Raúl Hernández / Hijos de Zamora

Desde 1989, con intervalos, el país cayó en manos de la insensatez, el tanatos, la destrucción. No hay que extrañarse que la pretendida nueva gesta heroica sean los horrores, pesadillas y violaciones de la Guerra Federal, y quieran convertir sus demonios en nuestros espíritus protectores. Primero la antipolítica, el modelo seguido ahora por Trump, que consiste en ser político, decir que uno no lo es, para liquidar los partidos y atropellar a todos. El torrente de odio lo inició aquella expresión del subdesarrollo, manganzones denominados notables, ardidos porque gente menos ilustrada ejercía el poder, y decidieron acabar lo existente. Caldera desbarató la reforma de Pérez y creó el caos económico, apuñaló a Copei, soltó a Chávez, contrató a los golpistas para repartir leche, los metió en el gobierno y pasó lo que conocemos. Una insurrección de élites impulsada por intrigantes, correveidiles, trotaconventos metidos a políticos.

Cómo en casos similares, ductores mochos y ciegos trabajaron para lapa y todo salió al revés, especie de autosodomía, y el poder cayó en el chavismo. Venezuela liberada del neoliberalismo, el nombre vacuno de la descentralización económica y política, resbala por el socialismo del Siglo XXI, la versión más roma y torpe de la decadencia. Desde aquella malhadada Agenda Venezuela, la sociedad se desmorona y Caldera terminó su gobierno en medio de cuatro jinetes que en vez de trompetas tiraban trompetillas, la constitución moribunda, y la república muere en sus manos. La oposición al nuevo orden quedó al volante de los trotaconventos que la estrellaron de locura en locura, hasta agotar sus reservas de poder. Inventaron “el paro” y el gobierno aniquiló las fuerzas democráticas de Pdvsa. Urdieron el nuevo gobierno el 12 de abril, y después con la novillada de feria de plazaltamira, quemaron la oficialidad institucional de las FF.AA. El gobierno gana por la incapacidad de los adversarios, pero el caos también se entroniza en él.
 

Bogotá Vs. Ramo Verde
Más tarde hacen la llamada megaplasta, y en respuesta el gobierno esteriliza el TSJ, para llegar a la apoteosis de su habilidad: retirar las candidaturas a la AN, con lo que la oposición prácticamente desaparece. Privaron las enrarecidas ideas del abstencionismo, hasta que la unidad alrededor de Manuel Rosales desplazó a los trotaconventos, cuyos desvaríos en el poco tiempo que protagonizaron la política remacharon a Chávez en el poder y facilitaron todas las desgracias posteriores. Destruir y destruir. De allí vinieron 9 años de recuperación política, hasta que se conquistó la mayoría contundente en la AN y había que proseguir la estrategia de posiciones a las regionales de 2016. Pero los trota siguen en funciones, intrigan, falsifican, confunden, presionan, chantajean y vuelven a gestar catástrofes.

Confundieron a la Unidad para romper la estrategia y salir del gobierno de una, sin contar con el detalle de  la FAN. Varios de los trotaconventos, esos espíritus calzados al revés (donde ponen el casco no renace la hierba), igual que de 2001-2006, soplaron la brillante “salidita” del RR, presionaron a los dirigentes -que por cierto, no son menores de edad- con sus páginas WEB, sus articulitos, su charlatanería y sus chantajes, para desviarlos de la elección de gobernadores. Claro, se vive mucho mejor en Bogotá o en Miami que en Ramo Verde y un cernícalo rueda libre tiene las facilidades para ser radical y muy creativo. Nueve años de crecimiento político se abortaron con el iluso RR y se lesionó gravemente la AN. Y si se ven los resultados, nada peor para Leopoldo López y otros presos que el enfoque contraproducente y descocado de la “campaña” por su libertad. 
 

Nanocyborgs o polilla
Este año nace sombrío porque la unidad no termina de salir del down, mientras el gobierno recupera y vuelve a la carga, esta vez con la bandera del diálogo. Los agentes del caos proponen acabar con la MUD. Perdieron por inhabilidad lo que ganaron, no logran hacer partidos, y sin opinión pública, naturalmente no tienen idea de lo que costó crearla y mantenerla. Les molesta que sea una referencia nacional positiva para el cambio. El gran maestro de la nación lo demostró: es fácil arruinar cincuenta haciendas no así hacer producir una, y nos guste o no, todos somos revolucionarios en el fondo del alma. Con 2016 renace la polilla devoradora de cerebros que esparce a placer  la guerrilla off-shore y vuelven dictadura no sale con votos, para qué elecciones regionales, calle-calle.

Destrucción, destrucción. Unos grupos creen que para salir del gobierno deben atormentar a trabajadores, amas de casas y taxistas prisioneros en las trancas de autopistas, y desmantelar, expulsar, desacreditar, encanallar, calumniar a los que no piensan eso. Pero la única esperanza de que los dirigentes salgan de las cárceles, que haya elección de gobernadores y se ralentice la maquinaria totalitaria, está en eventuales negociaciones mediadas por Celli, Zapatero, Fernández y Torrijos. Es probable que se pueda trabajar así y que la MUD sea una alianza solo electoral, con autonomía de los partidos como lo fue durante 2014 cuando la salida. Habrá que civilizarse, no calumniarse mucho, para no tener que tragárselo cuando hagan falta los votos de los calumniados.

@CarlosRaulHer

Fuente: El Universal

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