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Amillara Jiménez / Venezuela en desarrollo

Ayer tuve la oportunidad de ver nuevamente la película El Rey León, donde en un valle próspero habitaba una comunidad perfectamente organizada de animales dirigida por un eminente león en torno a quien giraban decisiones justas y sabias que permitían a sus súbditos un buen vivir, sin embargo, esto cambió una vez que su hermano, un hostil, resentido y poco preparado león, por vía de una terribles artimaña llega a hacerse del control y el ejercicio del poder en la comunidad llevándola al oscurantismo y deterioro que jamás hubiese soñado aquella alegre comarca animal, a partir de allí la trama se desarrolla entre la debacle de aquella sociedad y el destierro de Simba, un joven león heredero del trono que cuando al fin regresa, trae consigo de nuevo la prosperidad y la alegría

Esta fábula retrata claramente los tiempos que corren actualmente por Venezuela, donde la improductividad, generadora de escasez e inflación se abren paso abiertamente y sin recato ni pudor oprimen a las grande mayorías del pueblo, mismo que depositó su confianza en estos administradores en espera de la panacea que aliviara sus males, males que se agravaron, la indignidad ha tocado sus puertas de la manera más vil y miserable y en largas e interminables colas bajo el sol pasan el día a día de su quehacer, de su sumisión, de su humillación como hijos de Dios quien proveyó al hombre de múltiples bondades para su disfrute y que hoy por hoy, sólo un pequeño grupo tiene acceso a esas bondades.

Oscurantismo. son casi cuatro millones de hectáreas (4.000.000h) que dejaron de producir, arroz, maíz, caña de azúcar, papa, cebollas, pasto, carne, leche, desde el gobierno nacional se ordenó la ocupación forzosa de tres millones 800 mil hectáreas donde se desarrollaban actividades agropecuarias, esto, de acuerdo con cifras de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga). Ahora bien, del total de las hectáreas tomadas, según la misma fuente, sólo 50 mil siguen productivas. Apenas dos por ciento de la superficie expropiada es aprovechada, entre ese gigantísimo número de hectáreas está la hacienda San Luis en el municipio Miranda del estado Guárico, otrora modelo de productividad que en manos del estado se encuentra en absoluta miseria improductiva cargada de muerte y desolación

Pero allí no queda la cosa, fueron en estos últimos 13 años, a decir de la economista Anabella Abadi, desde 2001 hasta junio de 2014 que se perdieron 200 mil empleadores, “y si se calcula que en promedio cada empresa tiene alrededor de 5 trabajadores, se ha perdido un millón de trabajos formales”. En fin mucho de lo que se necesita para que los anaqueles estén llenos y se pueda ir al mercado sin amarguras, ni desesperanza, ni depresión y sin ser humillados, que creo es lo más grave, la humillación al ser humano de la que estamos siendo víctimas y nada que decir, esto también es violación a los( DDHH) derechos Humanos.

La luz. Pero no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, como reza el decir popular, y estamos a tiempo de comenzar a sanar esta amargura y depresión que nos invade como nación, los sectores democráticos han propuesto en los Lineamientos del Programa de Gobierno de Unidad Nacional 2013-2019: crear un ambiente de seguridad jurídica y estabilidad económica, propicio a la inversión privada, [con ello vendrían los deseados dólares que ayuden a estabilizar la economía](…) identificar las dificultades, complementariedades y oportunidades específicas asociadas a cada sector productivo [diagnósticos que ya se han hecho con sus respectivas propuestas]. Cuatro elementos son de indispensable desarrollo en este punto: el diseño de un plan integral para el sector energético; la consolidación de un moderno Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación; el establecimiento de un programa de desarrollo territorial rural; y el fortalecimiento de Redes Socio-Productivas vinculadas con el Cooperativismo y la Economía Social. Una adecuada combinación de estos cuatro elementos puede contribuir decisivamente al impulso de pequeñas, medianas y grandes empresas en los sectores agropecuario, agroindustrial, pesquero, forestal y turismo, por ejemplo. (p56) corchetes y subrayado míos.

Visto así, como con la llegada de Simba, Venezuela comenzaría a transitar por mejores derroteros en busca de la auténtica felicidad de sus conciudadanos, es TIEMPO DE CAMBIOS

Amílcar Jiménez / amilcarwjd@hotmail.com / @

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