Tenso fin de año en Venezuela: crecen las protestas por falta de comida

Saqueos y manifestaciones se registraron en zonas populares de Caracas y otras ciudades en reclamo de los alimentos que prometió el gobierno.

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Caracas.-Al final nosotros venceremos, mientras tanto sigamos garantizando todo con el pueblo en el centro“, clamó ayer Nicolás Maduro durante su homilía musical en el programa de radio “La hora de la salsa”. El presidente venezolano desplegó una nueva tanda de acusaciones y justificaciones mientras en zonas populares de Caracas y del interior del país se multiplicaban las mismas protestas que en otras épocas habían sido tema sensible. En una alocución previa, Maduro había amenazado con mano dura inmediata “a quien ose con convocar a la guarimba“.

Otra vez comunidades indignadas salieron a las calles de distintas ciudades debido a los incumplimientos gubernamentales y electorales, aquellas promesas que no se cumplieron, tales como los tradicionales perniles de cerdo hasta la comida necesaria para subsistir.

Llevamos esperando aquí desde hace un buen rato. A mí sí me tocó el pernil y ya pagué 60 bolos“, dijo a la nación María Marcano, de 22 años y madre de dos chicos, refiriéndose a los 60.000 bolívares que el lenguaje popular se acostumbró a restar tres ceros. Pertenece a un consejo comunal en el Valle, “cerro arriba“, que agrupa a 200 familias. Hasta allí llegaron 20 perniles y 20 combos de carne y pollo, que hubo que sortear. Prometieron otros 70 para los próximos días.

Hartos de protestas parecidas, vecinos de Catia, al este de la capital, se plantaron en la calle. También lo hicieron en Guatire, ciudad dormitorio a las afueras de Caracas. Y en el este del país, en Cumaná y Carúpano, donde exigían el pago de los bonos de 500.000 bolívares que el presidente anunció con bombos y platillos hace semanas. En otros puntos, como en Margarita y Bolívar, se conjugaron las protestas con saqueos.

La Vega, Catia y otros cientos de comunidades populares que protestan por el engaño alimenticio del pernil y el CLAP también se sumaron entre abril y junio a la rebelión popular por el retorno a la democracia“, recordó Provea, una ONG de derechos humanos. Así, salió al paso del debate abierto en sectores de clase media y entre radicales opositores sobre las protestas de los últimos días.

La propia Mesa de la Unidad Democrática (MUD) reconoció ayer en un comunicado que no supo “acompañar en las últimas semanas, de la forma amplia y contundente que se merecía, el sufrimiento de un pueblo que ve mermar aceleradamente sus ya difíciles condiciones de vida“.

La oposición también confesó haber subestimadola estrategia de control electoral por comida que desarrolló obscenamente el gobierno“. Directamente a esos mismos votantes va dirigida la campaña de propaganda que pretende paliar los efectos de estas protestas espontáneas, imprevistas en la hoja de ruta bolivariana.

Pero fué la respuesta firme del gobierno portugués ante las acusaciones de que Caracas debe todavía 40 millones de euros a productores de ese país europeo desde el año pasado, lo que obligó a la maquinaría propagandística de la revolución a pescar otros culpables en sus caladeros tradicionales.

Le informo a Venezuela que 2200 toneladas de pernil están retenidas en Colombia. El saboteo no sólo es de Estados Unidos al congelarles las cuentas a los que venden comida al país. Ahora, el gobierno colombiano desde hace siete días mantiene retenido los perniles en la frontera de Paraguachón“, argumentó Freddy Bernal, responsable de los CLAP y ministro chavista de Agricultura Urbana.

Las habituales teorías conspirativas no dan abasto para cubrir todas las vías, Maduro también culpó a Washington y a Miami de los “sabotajes” del sistema eléctrico en el estado Zulia, que afectaron sobre todo a Maracaibo, segunda ciudad del país. Pero la realidad es diferente: el Comité de Afectados por los Apagones Eléctricos registró 15.166 fallas en el servicio nacional durante el año.

En medio de un vertiginoso viaje en el túnel del tiempo, los venezolanos sienten que retrocedieron cuatro décadas. Su poder de compra es hoy el menor en 40 años, por culpa de la furibunda inflación de diciembre, que disparará el estimado anual por encima del 2400%, según expertos y economistas locales. Y para que el año acabara de la misma forma, un incendio se declaró ayer en el complejo refinador de Amuay, en Paraguaná. La catástrofe de 2012 en esas mismas instalaciones empezó a repercutir en la producción de combustible, que está hoy racionada en ocho estados del país.

Aquí no se rinde nadie, vamos para adelante. El 2018 será el año de todas las victorias”, concluyó Maduro su programa radial.

Fuente

La Nación

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